"se requiere una correspondencia a lo que Dios pide, no a lo que uno le parece"

si alguien vió claramente la voluntad de Dios con su vocación, respondió un sí totalmente libre y la Obra admite la incorporación de ésta persona... y luego... después del examen médico, se descubre que la persona no podrá sobrellevar sus obligaciones en la Obra... dónde quedó aquella vocación que la persona vió claramente con Dios?
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Pues está claro: En aceptar la voluntad de Dios, y sobrellevar la enfermedad lo mejor y más santamente que se pueda.

No veo la dificultad que expresas: hace unos dos años murió una Numeraria, también se enfermó en el Centro de estudios con una enfermedad degenerativa, y se la cuidó hasta el final.

Sobrellevó la enfermedad de una manera heroica, y fue un ejemplo para todas las que convivieron con ella.

Creo que es un poco distinto, o quizás vayan los tiros por esta otra diana: tengo una amiga que fue Numeraria, pero antes de las incorporaciones se vio que la vida de familia, y los compromisos de la entrega le afectaban al estómago, de tal forma que se ponía malísima con el estrés. Síntoma claro de que lo suyo no era ser Numeraria.

Dios nos pide la vida, a veces la salud, pero creo que ves la diferencia: una cosa es un cáncer que nadie puede evitar, o un tumor cerebral que es un querer de Dios, con algo que se puede evitar.

En todas las instituciones de la Iglesia, también en el Opus Dei, ese llamado que es la VOCACIÓN tiene un periodo de prueba, para que la persona interesada y la Institución corroboren que la vocación es de Dios, y que tiene suficiente consistencia. COn las almas no se juega.
Te aconsejo que leas "La vida de un alma de Teresita de Lisieux".

Verás que los caminos de Dios son muy contundentes: también comprobarás que una vocación se le puede arrancar a Dios a través de la Oración.

En ese libre se describen varios casos: una vocación por el solo hecho de vivir la Obediencia, y otra que ella quiere, pero su salud no se lo permite... hasta tres veces lo intentó Leonia la hermana tercera de la Santa con las Clarisas.

Los caminos intrincados de Dios.

Por tanto de una vocación que es lo que se puede deducir?
1.- Que el que llama es Dios
2.- Que la vocación si se quiere se puede arrancar a Dios: ejemplo claro de ello, Santa Mónica a su hijo S. Agustín.
3.- Que se requiere una correspondencia a lo que Dios pide, no a lo que uno le parece o quiere.
4.- Que la institución está en su derecho y en su deber de saber y de "reconocer" cuando una persona puede tener vocación, y que síntomas son los adecuados para ella, o no.
5.- Que si realmente te sientes llamadado por Dios, luches como un león para demostrarlo: estés sano o estés enfermo, por que Dios no puede dejar a nadie en la estacada. SI ve tus buenas disposiciones te dará la gracia suficiente para cumplir su VOLUNTAD.